El juego de la vida
"Llevaba atados con una correa un par de libros del colegio y un desvencijado cuaderno. Lo incomodaba saberse así, con el estigma del estudiante, y pensó que ojalá no hubiera venido cargado con ese hato. Quiso esconderlo debajo de la gabardina, pero abultaba tanto y le daba un aspecto tan repulsivo a su persona que, avergonzado, volvió a sacarlo y lo llevó a la vista de todo el mundo. "
Fragmento de El juego de la vida de Mazo de la Roche
El juego de la vida de la escritora canadiense Mazo de la Roche es el segundo título publicado por Ediciones Siruela de la saga familiar de los Whiteoak.`
Como la anterior novela, pese a su extensión y numerosos personajes, Mazo de la Roche consigue que mantengamos el interés por el destino de cada miembro de la familia Whiteoak. Además, de por su calidad narrativa, entretiene con sus sencillas tramas y su humor perenne.
Normalmente suelo huir de las sagas familiares, pero las descripciones de los idílicos paisajes canadienses y los diálogos de esta extensa y peculiar familia me han ganado como lectora. Asimismo, las ediciones y traducciónes de Siruela son una delicia.
El juego de la vida de Mazo de la Roche es una novela muy entretenida, amena y, pese a su extensión, de muy ligera lectura. Se coge cariño a los personajes y la prosa de la autora es un aliciente importante. ¡Mil gracias a Ediciones Siruela por el ejemplar!
Género: Ficción
Editorial: Ediciones Siruela
Formato: Papel
ISBN: 978-84-18859-85-4
Argumento: Ha pasado un año desde que dejamos la turbulenta mansión de Jalna. Ahora encontramos de nuevo a la familia reunida en torno a la mesa, frente a un apetitoso suflé de queso y una botella de ron añejo. Solo falta la abuela Adeline, quien últimamente pasa la mayor parte del tiempo en la cama, en el mismo lecho que fue testigo de concepciones, nacimientos y adioses y que ahora parece esperar una nueva despedida. Una preocupación impera sobre las demás: ¿a quién irá a parar la herencia? Con el fin de tenerlos a todos en un puño, la siempre astuta abuela ha declarado que el patrimonio irá destinado a una única persona. ¿Terminará, acaso, en manos de Renny, por el cual todas las mujeres, incluida su abuela, pierden la cabeza? ¿O será Nicholas el afortunado, el mayor de los hijos? ¿O el adorable pequeño Wakefield? Mientras tanto, el joven Finch cultiva en secreto su pasión por las artes; Renny no logra olvidarse de la fascinante Alayne, que ha regresado a Nueva York; Eden ha desaparecido sin dejar rastro; Phesant ha tenido un hijo con Piers y lo ha llamado Maurice, como su padre... Y así, entre celos, pasiones y sospechas, el juego de la vida continúa para todos en Jalna.














