LUNES, 22 DE SEPTIEMBRE DE 2014
Sorteo de “Iqbal Masih, lágrimas,
sorpresas y
coraje” (Cerrado)
"Aquellos que no recuerdan el pasado están condenados a repetirlo"
Cita de George Santayana (filósofo español)
Las injusticias pueblan el mundo, un mundo habitado por infinidad de seres vivos entre los que nos encontramos nosotros, los únicos con capacidad de hacer lo más maravilloso y lo más terrible. A pesar de la gran "inteligencia" de la que nos ha dotado la naturaleza esta es desperdiciada por nosotros día tras día. La mayoría de los humanos no aprovechamos nuestras capacidades y nos entregamos a la mediocridad del día a día, prefiriendo creer todo lo que se nos dice y mirar a otro lado ante cualquier injusticia. Yo no soy quien para dar lecciones a nadie, pues quizás soy de las que por miedo al sufrimiento o a la muerte mira a otro lado, se lava las manos y justifica su elección diciéndose a sí misma que es la opción más inteligente y que mis manos están atadas, que yo no puedo hacer nada por paliar su sufrimiento. Pues puede que mis manos estén amarradas a mi egoísmo pero no mi conciencia que grita dentro de mí y se niega a creer lo que la otra parte de mi ser le insta a pensar para vivir mejor consigo misma.
De entre todos los males injustificados, evitables e innecesarios que muchos millones de personas como nosotros sufren e incluso otras especies, más allá de nuestras fronteras o tal vez tan solo al girar la esquina de nuestra calle, se encuentra la esclavitud infantil. Ninguna injusticia es peor que otra, todas son intolerables y no existe argumento ni verdad que las justifique.
Hace casi dos décadas en Pakistán un niño de trece años llamado Iqbal fue asesinado por mercenarios contratados por una de esas fábricas en la que él había sido esclavizado desde muy temprana edad. Durante los tres años de libertad de los que gozó, Iqbal se convirtió en un activista contra la esclavitud infantil y recorrió todo el mundo denunciando una situación que por desgracia no es exclusiva de aquellos países a los que llamamos "tercermundistas". Su osadía y su valor le costaron su vida pero lo que hizo salvó la de otros muchos, aunque desafortunadamente su sacrificio no fue suficiente para terminar con tan terrible sistema de producción. Los niños huérfanos suelen ser los más vulnerables al abuso por parte de los adultos y de los sistemas gubernamentales de los países, que avanzados o no, los convierten en ciudadanos de segunda o tercera categoría; sin padres ni ningún tipo de familia que respondan por ellos no valen nada. Lo curioso es saber que Iqbal tenía padres, hermanos y presupongo que abuelos, tíos y primos pero eso no lo protegió ni impidió que fuera hecho esclavo.
Al igual que otros muchos que jamás lograron salir del anonimato como él, Iqbal ha caído en el olvido. Se han escrito varios libros sobre su vida y se llegaron a hacer películas y documentales, pero eso no impidió que para la mayoría de nosotros solo sea un vago recuerdo o un desconocido total. Apenas han sido reconocidos públicamente sus logros. Algunos insisten en recordarlo como un mártir, por el hecho de ser cristiano en un país de mayoría musulmana, sin embargo la esclavitud infantil y lo vivido por Iqbal son asuntos independientes y alejados de toda religión, política o creencia de cualquier índole.
Miguel Griot asombrado por su historia y por lo pronto que todos lo habían olvidado escribió Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje en la que nos cuenta cómo fue su vida como esclavo, su huida de la opresión, su activismo y su asesinato, todo ello obtenido del testimonio de aquellos que lo odiaron y amaron a partes iguales.
No se trata solo de un libro, de una historia más, de un tributo, sino de un llamamiento al recuerdo y a la aceptación de una realidad, la de que la esclavitud infantil es un mal que aún perdura, pero que no es invencible, no si al menos nos unimos contra ella.
Si quieres sumarte al no contra el olvido y al sí por la justicia adéntrate en la historia de Iqbal y de cuál fue su lucha. Opta a llevarte el ejemplar en papel que hoy sorteamos en El Aventurero de Papel gracias a Miguel Griot y a su padre.
Si quieres sumarte al no contra el olvido y al sí por la justicia adéntrate en la historia de Iqbal y de cuál fue su lucha. Opta a llevarte el ejemplar en papel que hoy sorteamos en El Aventurero de Papel gracias a Miguel Griot y a su padre.
Para participar en el sorteo de un ejemplar en papel de Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje solo será OBLIGATORIO dejar un comentario en este blog anunciando vuestra participación y un enlace que demuestre que habéis compartido la entrada en al menos una red social.
A aquellos que tenéis web o blog se agradecería que os llevarais el banner del sorteo, pero no es obligatorio. Lo de seguir al blog desde aquí o en las redes sociales lo dejo a vuestra elección.
El sorteo es NACIONAL y comienza hoy 22 de septiembre y termina el 24 de octubre inclusive. Muchas gracias a todos aquellos que participéis y a los que no, deciros que siento que no queráis saber más sobre este niño pakistaní tan valiente y cuya vida no tendría que haberse iniciado ni terminado de la manera en que lo hizo.
Título: Iqbal Masih, lágrimas, sorpresas y coraje
Autor: Miguel Griot
Editorial: Oxford University Press España, S.A.
Género: Biografía, esclavitud infantil, hechos reales, explotación infantil
Encuadernación: Tapa blanda
Páginas: 272
Año: 2008
Precio: 8,46 €
Argumento: Iqbal fue cedido a un fabricante de alfombras por su padre a cambio de un préstamo de 600 rupias (9 euros) que necesitaba para hacer frente a los gastos de la cura de su hijo mayor. Iqbal fue obligado a realizar jornadas laborales de más de doce horas, durante las cuales, fue encadenado al telar donde trabajaba y golpeado en varias ocasiones.
Con el tiempo, los intereses de la deuda de su padre se fueron incrementando, por lo que en la práctica, Iqbal permaneció varios años en la esclavitud. Las durísimas condiciones que debió soportar afectaron a su crecimiento midiendo a los doce años de edad la estatura de un niño de seis.
En 1995, Iqbal Masih, se convirtió en mártir por la lucha contra la esclavitud infantil al ser asesinado en Lahore, su localidad natal. Iqbal denunció su situación ante la opinión pública para concienciar al mundo de una injusticia que afecta a millones de menores en el mundo. A partir de la recreación de los testimonios de los que lo conocieron, lo escucharon o lo odiaron, asistimos a la descripción de un personaje cuya labor ha sido imprescindible en la búsqueda de un mundo mejor.














